La abstención y la izquierda ganan las elecciones catalanas

Catalunya es de izquierdas. Y no porque lo diga yo. Sino porque lo han reiterado el número de escaños y votos que han obtenido las fuerzas progresistas. Si viviéramos en un sistema presidencialista, Mas habría ganado las elecciones porque ha sido el candidato más votado. Pero en un sistema parlamentario, el ganador ha sido el proyecto del tripartito.
Y lo ha sido porque los miles de votos que han cosechado PSC, ERC e ICV han sido con la conciencia de que estos partidos reeditarían un proyecto de corte social y catalanista para Catalunya. Sería, pues, un fraude para la democracia que no hubiera un gobierno de izquierdas.
Para que no haya un gobierno de izquierdas en Catalunya, CiU debería convencer a PSC o ERC para que Mas sea President. Está difícil el pacto con Esquerra, en primer lugar porque los votos que ésta pudo recibir en las pasadas elecciones y que se han visto defraudados porque no pactaron con CiU, han caminado hacia CiU o la abstención.
En este sentido, aunque votantes de ERC prefieran un pacto con CiU no es el sentir ni de la mayoría de votantes ni de militantes y esta opción sería un fraude a la representatividad. Por otro lado, CiU no debe tener muchas ganas de pactar con Esquerra, no sólo por la tensión existente entre ambos desde que los republicanos decidieron apostar por el tripartito, sino porque Esquerra no entiende bien (todavía) las cosas importantes de la política como las relaciones con los grandes monopolios y oligopolios económicos o las comisiones del 3% por las ventas.






















