No os asombréis: es la ley del revólver

En la historia norteamericana, los duelos a tiros en las calles, los linchamientos, el tomarse la justicia por su mano, la venganza calculada y cumplida y los odios de todo tipo, son exhibidos en los filmes y narrados en la literatura sin crítica alguna. El Ku Klu Klan, las milicias fascistas, las sectas satánicas son asumidas como si de valores se tratara
Aunque lo intento, no consigo que lo ocurrido en el Virginia Tech me asombre. Tal vez sea por mí ambivalente comprensión de la sociedad norteamericana, una entidad que percibo a horcajadas entre lo perfecto y lo abominable.
Estados Unidos es el único de los países desarrollados con pasado colonial, el que realizó a la vez la independencia y la unidad política de 13 colonias diferentes, echando las bases de un imperio dotado de una constitución que no puso límites al territorio, no estableció idioma oficial ni se afilió a ninguna religión.
Sin titubeos los forjadores de Estados Unidos, mediante compras, diplomacia y presiones, se hicieron con todas las posesiones europeas en Norteamérica y en carros tirados por bueyes y a lomos de caballo, desplazaron sus fronteras 4000 kilómetros al oeste hasta salir al Pacifico y convertirse en potencia de los dos más grandes océanos.























